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Sobre la Liturgia de las Horas

Laudes

Vísperas

  

COMPLETAS

Oración antes del descanso nocturno

   

Las Completas son la última oración del día, que se ha de hacer antes del descanso nocturno, aunque haya pasado ya la media noche. (Principios y Normas Generales de la Liturgia de las Horas, n° 84)
    

Domingo
25 de
Setiembre de 2016

Tiempo Ordinario
Semana 26

   
o las correspondientes a otro día
   
   
   
INVOCACION INICIAL
   
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, 
    y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio,
    ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
    (Aleluya)
   
   
EXAMEN DE CONCIENCIA
   
Hermanos, habiendo llegado al final de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos sinceramente nuestros pecados.
   

Todos examinan en silencio su conciencia. Terminado el examen se añade la siguiente fómula penitencial:

    

V. Señor, ten misericordia de nosotros.
R. Porque hemos pecado contra ti.

V. Muéstranos, Señor, tu misericordia.
R. Y danos tu salvación.

   
   
HIMNO
   

Cristo, Señor de la noche,
que disipas las tinieblas:
mientras los cuerpos reposan
se tú nuestro centinela.

Después de tanta fatiga,
después de tanta dureza,
acógenos en tus brazos
y danos noche serena.

Si nuestros ojos se duermen,
que el alma esté siempre en vela;
en paz cierra nuestros párpados
para que cesen las penas.

Y que al despuntar el alba,
otra vez con fuerzas nuevas,
te demos gracias, oh Cristo,
por la vida que comienza. Amén.

  
  
SALMODIA
    
Ant. Al amparo del Altísimo no temo el espanto nocturno.
   
Salmo 90
A LA SOMBRA DEL OMNIPOTENTE
   

Os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones. (Lc 10, 19)

   
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: "Refugio mío, alcázar mío.
Dios mío, confío en ti."

Él te librará de la red del cazador,
de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas,
bajo las alas te refugiarás:
su brazo es escudo y armadura.

No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que se desliza en las tinieblas,
ni la epidemia que desvasta a mediodía.

Caerán a tu izquierda mil,
diez mil a tu derecha;
a ti no te alcanzará.

Tan solo abre tus ojos
y verás la paga de los malvados,
porque hiciste del Señor tu refugio,
tomaste al Altísimo por defensa.

No se te acercará la desgracia,
ni la plaga llegará hasta tu tienda,
porque a sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos;

te llevarán en sus palmas,
para que tu pie no tropiece en la piedra;
caminarás sobre áspides y víboras,
pisotearás leones y dragones.

"Se me puso junto a mí: lo libraré;
lo protegeré porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.

Con él estaré en la tribulación,
lo defenderé, lo glorificaré;
lo saciaré de largos días,
y le haré ver mi salvación."

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
    
Ant. Al amparo del Altísimo no temo el espanto nocturno.
   
   
LECTURA BREVE

Ap 22, 4-5

    
Verán el rostro del Señor, y tendrán su nombre en la frente. Y no habrá más noche, y no necesitarán luz de lámpara ni de sol, porque el Señor Dios alumbrará sobre ellos y reinarán por los siglos de los siglos.
  
   
RESPONSORIO BREVE
  
V. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
    (T. P. Aleluya, aleluya.)
R. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
    (T. P. Aleluya, aleluya.)
    
V. Tú, el Dios leal, nos librarás.
R. (Fuera del T. P.) Te encomiendo mi espíritu.
    (T. P.) Aleluya, aleluya.
   
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
    (T. P. Aleluya, aleluya.)
   
   
CANTICO EVANGELICO
   
Ant. Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz. (T. P. Aleluya.)
   
  
Cántico de Simeón

Lc. 2, 29-32

CRISTO, LUZ DE LAS NACIONES Y GLORIA DE ISRAEL
  
Ahora, Señor, según tu promesa,
puedes dejar a tu siervo irse en paz,
  
porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
  
luz para alumbrar a las naciones
y gloria de tu pueblo Israel.

   
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. 
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
  
Ant. Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz. (T. P. Aleluya.)
  
  
ORACION
    

Humildemente te pedimos, Señor, que después de haber celebrado en este día los misterios de la resurrección de tu Hijo, sin temor alguno, descansemos en tu paz, y mañana nos levantemos alegres para cantar nuevamente tus alabanzas. Por Cristo nuestro Señor.

  
  
CONCLUSION
 
Bendición
  
V. El Señor todopoderoso nos conceda una noche tranquila
    y una santa muerte.
R. Amén.
   
   
Antífona final de la Santísima Virgen
   

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra,
Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva,
a ti suspiramos, gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos,
y después de este destierro muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clemente, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!

  
Notas de www.cenaculum.org:
  • Cuando la liturgia propone diferentes formularios la elección la realiza el administrador.
        
  • Este sitio sigue el calendario litúrgico propio de Argentina.
       
  • Todos los textos litúrgicos han sido tomados de la Liturgia de las Horas para los Fieles, versión litúrgica oficial, aprobado por las Conferencias Episcopales de Argentina, Colombia y México.