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Sobre
la Liturgia
de las Horas
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Vísperas
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Completas
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LAUDES |
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Oración de la mañana |
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Las Laudes matutinas
están dirigidas y ordenadas a santificar la mañana [...] Esta Hora,
que se celebra con la primera luz del día, trae, además, a la memoria
el recuerdo de la resurrección del Señor Jesús, que es la luz
verdadera que ilumina a todos los hombres y «el sol de justicia»,
«que nace de lo alto». (Principios y Normas
Generales de la Liturgia de las Horas, n° 38)
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Jueves
20
de Noviembre
de 2008
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Tiempo Ordinario
Semana 33
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Jueves I del salterio
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Ver las Laudes correspondientes al día de mañana
Viernes, 21 de Noviembre de 2008
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o las correspondientes a otro día
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| V. Señor, abre mis labios. |
| R. Y
mi boca proclamará tu
alabanza. |
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| INVITATORIO |
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Ant. Venid, adoremos al Señor, porque él es nuestro Dios.
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| Salmo 94
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| INVITACION A LA ALABANZA DIVINA
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Animaos unos a otros, día tras día, mientras perdura el «hoy». (Hb 3,13)
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Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva;
entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es un Dios grande,
soberano de todos los dioses:
tiene en su mano las simas de la tierra,
son suyas las cumbres de los montes.
Suyo es el mar, porque él lo hizo,
la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid, postrémonos por tierra,
bendiciendo al Señor, creador nuestro.
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros su pueblo,
el rebaño que él guía.
Ojalá escuchéis hoy su voz:
«No endurezcáis el corazón como en Meribá,
como el día de Masá en el desierto:
cuando vuestros padres me pusieron a prueba,
y dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta años
aquella generación me repugnó, y dije:
"Es un pueblo de corazón extraviado,
que no reconoce mi camino;
por eso he jurado en mi cólera
que no entrarán en mi descanso."»
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
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Ant. Venid, adoremos al Señor, porque él es nuestro Dios.
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| HIMNO |
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Crece la luz bajo tu hermosa mano,
Padre celeste, y suben
los hombres matutinos al encuentro
de Cristo primogénito.
Él hizo amanecer ante tus ojos
y enalteció la aurora,
cuando aún no estaba el hombre sobre el mundo
para poder cantarla.
Él es principio y fin del universo,
y el tiempo, en su caída,
se acoge al que es la fuerza de las cosas
y en él rejuvenece.
Él es quien nos reanima y fortalece,
y hace posible el himno
que, ante las maravillas de tus manos,
cantamos jubilosos.
He aquí la nueva luz que asciende y busca
su cuerpo misterioso;
he aquí, en la claridad de la mañana,
el signo de tu rostro.
Envía, Padre eterno, sobre el mundo
el soplo de tu Hijo,
potencia de tu diestra y primogénito
de todos los que mueren. Amén.
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| SALMODIA |
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Ant. 1 Despertad, cítara y arpa; despertaré a la aurora.
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| Salmo 56
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Meditación |
| ORACIÓN MATUTINA DE UN AFLIGIDO
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Este salmo canta la pasión del Señor. (S. Agustín)
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Misericordia, Dios mío, misericordia,
que mi alma se refugia en ti;
me refugio a la sombra de tus alas
mientras pasa la calamidad.
Invoco al Dios Altísimo,
al Dios que hace tanto por mí:
desde el cielo me enviará la salvación,
confundirá a los que ansían matarme,
enviará su gracia y su lealtad.
Estoy echado entre leones
devoradores de hombres;
sus dientes son lanzas y flechas,
su lengua es una espada afilada.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.
Han tendido una red a mis pasos
para que sucumbiera;
me han cavado delante una fosa,
pero han caído en ella.
Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar y a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora.
Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza a las nubes.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
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Ant. Despertad, cítara y arpa; despertaré a la aurora.
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Ant. 2 «Mi pueblo se saciará de mis bienes», dice el Señor.
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| Cántico |
Jr 31, 10-14
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| FELICIDAD DEL PUEBLO REDIMIDO
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Meditación |
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Escuchad, pueblos, la palabra del Señor,
anunciadla en las islas remotas:
«El que dispersó a Israel lo reunirá,
lo guardará como un pastor a su rebaño;
porque el Señor redimió a Jacob,
lo rescató de una mano más fuerte.»
Vendrán con aclamaciones a la altura de Sión,
afluirán hacia los bienes del Señor:
hacia el trigo y el vino y el aceite,
y los rebaños de ovejas y de vacas;
su alma será como un huerto regado,
y no volverán a desfallecer.
Entonces se alegrará la doncella en la danza,
gozarán los jóvenes y los viejos;
convertiré su tristeza en gozo,
los alegraré y aliviaré sus penas;
alimentaré a los sacerdotes
con manjares sustanciosos,
y mi pueblo se saciará de mis bienes.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
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Ant. «Mi pueblo se saciará de mis bienes», dice el Señor.
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Ant. 3 Grande es el Señor y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios. +
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| Salmo 47
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Meditación |
| HIMNO A LA GLORIA DE JERUSALÉN
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Me transportó en espíritu a un monte altísimo y me enseñó la ciudad santa, Jerusalén. (Ap 21, 19)
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Grande es el Señor y muy digno de alabanza
en la ciudad de nuestro Dios,
+ su monte santo, altura hermosa,
alegría de toda la tierra:
el monte Sión, vértice del cielo,
ciudad del gran rey;
entre sus palacios,
Dios descuella como un alcázar.
Mirad: los reyes se aliaron
para atacarla juntos;
pero, al verla, quedaron aterrados
y huyeron despavoridos;
allí los agarró un temblor
y dolores como de parto;
como un viento del desierto,
que destroza las naves de Tarsis.
Lo que habíamos oído lo hemos visto
en la ciudad del Señor de los ejércitos,
en la ciudad de nuestro Dios:
que Dios la ha fundado para siempre.
¡Oh Dios!, meditamos tu misericordia
en medio de tu templo:
como tu renombre, ¡oh Dios!, tu alabanza
llega al confín de la tierra;
tu diestra está llena de justicia:
el monte Sión se alegra,
las ciudades de Judá se gozan
con tus sentencias.
Dad la vuelta en torno a Sión,
contando sus torreones;
fijaos en sus baluartes,
observad sus palacios,
para poder decirle a la próxima generación:
«Éste es el Señor, nuestro Dios.»
Él nos guiará por siempre jamás.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
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Ant. Grande es el Señor y muy digno de alabanza en la ciudad de nuestro Dios. +
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| LECTURA BREVE |
Is 66, 1-2
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| Así dice el Señor: «El cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies: ¿Qué templo podréis construirme?; ¿o qué lugar para mi descanso? Todo esto lo hicieron mis manos, todo es mío - oráculo del Señor -. En ése pondré mis ojos: en el humilde y el abatido que se estremece ante mis palabras.»
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| RESPONSORIO BREVE |
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| V. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor.
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| R. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor.
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| V. Guardaré tus leyes.
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| R. Respóndeme, Señor.
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| V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
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| R. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor.
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| CANTICO EVANGELICO |
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Ant. Sirvamos al Señor con santidad y nos librará de la mano de nuestros enemigos.
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| Cántico de
Zacarías |
Lc 1, 68-79 |
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Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de
salvación en la casa de David, su siervo, según lo había predicho
desde antiguo por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la mano de
todos los que nos odian; ha realizado así la misericordia que tuvo con
nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a
nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la mano de los
enemigos, le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos
nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante
del Señor a preparar sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol
que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tiniebla y en
sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz.
Gloria
al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio,
ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. |
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Ant. Sirvamos al Señor con santidad y nos librará de la mano de nuestros enemigos.
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| PRECES |
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| Demos gracias a Cristo que nos ha dado la luz del día y supliquémosle diciendo:
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| Bendícenos y santifícanos, Señor.
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| Tú que te entregaste como víctima por nuestros pecados acepta los deseos y las acciones de este día.
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| Tú que nos alegras con la claridad del nuevo día, sé tú mismo el lucero brillante de nuestros corazones.
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| Haz que seamos bondadosos y comprensivos con los que nos rodean para que logremos así ser imágenes de tu bondad.
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| En la mañana haznos escuchar tu gracia y que tu gozo sea hoy nuestra fortaleza.
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| Se
pueden añadir algunas intenciones libres (aquí
se puede pedir por la comunidad CENACULUM, sus miembros y todas
sus intenciones, procurando respetar el espíritu eclesial de
las peticiones) |
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Fieles a la recomendación del Salvador, digamos llenos de confianza filial:
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Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la
tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como
también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en
la tentación, y líbranos del mal. |
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| ORACION |
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Dios todopoderoso y eterno, humildemente acudimos a ti, al empezar el día, a media jornada y al atardecer, para pedirte que, alejando de nosotros las tinieblas del pecado, nos hagas alcanzar la luz verdadera que es Cristo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.
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| CONCLUSION |
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V. El Señor nos bendiga,
nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna. |
| R. Amén. |
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Notas de www.cenaculum.org:
- Cuando la liturgia propone
diferentes formularios la elección la realiza el administrador.
- En este sitio no se celebran las
memorias libres, a excepción de las de la Virgen María.
- Este sitio sigue el calendario
litúrgico propio de Argentina.
- Todos los textos litúrgicos han sido tomados de la Liturgia de las Horas para
los Fieles, versión litúrgica oficial, aprobado por las
Conferencias Episcopales de Argentina, Colombia y México.
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