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Sobre la Liturgia de las Horas

Laudes

Completas

   

VÍSPERAS

Oración de la tarde

   

Se celebran las Vísperas por la tarde, cuando atardece y el día va de caída, «en acción de gracias por cuanto se nos ha otorgado en la jornada y por cuanto hemos logrado realizar con acierto». (Principios y Normas Generales de la Liturgia de las Horas, n° 39)
    

Martes
2 de
Setiembre de 2014

Tiempo Ordinario
Semana 22

Martes II del salterio

   

Ver las Vísperas correspondientes al día de mañana
Miércoles, 3 de Setiembre de 2014

o las correspondientes a otro día
   
   
   
INVOCACION INICIAL
   
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre,
    y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio,
    ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
    (Aleluya)
   
   
HIMNO
  

Mentes cansadas,
manos encallecidas,
labriegos al fin de la jornada,
jornaleros de tu viña,
venimos, Padre,
atardecidos de cansancio,
agradecidos por la lucha,
a recibir tu denario.

Llenos de polvo,
el alma hecha girones,
romeros al filo de la tarde,
peregrinos de tus montes,
venimos, Padre,
heridos por los desengaños,
contentos por servir a tu mesa,
a recibir tu denario.

Hartos de todo,
llenos de nada,
sedientos al broquel de tus pozos
y hambrientos de tu casa,
venimos, Padre,
el corazón entre tus brazos,
la frente humilde de delitos,
a recibir tu denario. Amén.

  
  
SALMODIA
   

Ant. 1 No podéis servir a Dios y al dinero.

   
Salmo 48 - I

Meditación

VANIDAD DE LAS RIQUEZAS
 

Es muy difícil que un rico entre en el reino de los cielos. (Mt 19, 23)

 
Oíd esto, todas las naciones,
escuchadlo, habitantes del orbe:
plebeyos y nobles, ricos y pobres;

mi boca hablará sabiamente,
y serán muy sensatas mis reflexiones;
prestaré oído al proverbio
y propondré mi problema al son de la cítara.

¿Por qué habré de temer los días aciagos,
cuando me cerquen y me acechen los malvados,
que confían en su opulencia
y se jactan de sus inmensas riquezas,
si nadie puede salvarse
ni dar a Dios un rescate?

Es tan caro el rescate de la vida,
que nunca les bastará
para vivir perpetuamente
sin bajar a la fosa.

Mirad: los sabios mueren,
lo mismo que perecen los ignorantes y necios,
y legan sus riquezas a extraños.

El sepulcro es su morada perpetua
y su casa de edad en edad,
aunque hayan dado nombre a países.

El hombre no perdura en la opulencia,
sino que perece como los animales.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
  

Ant. No podéis servir a Dios y al dinero.

   
  

Ant. 2 «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.

   
Salmo 48 - II

Meditación

VANIDAD DE LAS RIQUEZAS
 

 

 
Éste es el camino de los confiados,
el destino de los hombres satisfechos:

son un rebaño para el abismo,
la muerte es su pastor,
y bajan derechos a la tumba;
se desvanece su figura
y el abismo es su casa.

Pero a mí, Dios me salva,
me saca de las garras del abismo
y me lleva consigo.

No te preocupes si se enriquece un hombre
y aumenta el fasto de su casa:
cuando muera, no se llevará nada,
su fasto no bajará con él.

Aunque en vida se felicitaba:
«Ponderan lo bien que los pasas»,
irá a reunirse con sus antepasados,
que no verán nunca la luz.

El hombre rico e inconsciente
es como un animal que perece.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
  

Ant. «Atesorad tesoros en el cielo», dice el Señor.

   
  

Ant. 3 Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

  
Cántico

Ap 4, 11; 5, 9-10. 12

HIMNO A DIOS CREADOR

Meditación

   
Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria,
el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y por tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes
y reinan sobre la tierra.

Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría,
la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
  

Ant. Digno es el Cordero degollado de recibir el honor y la gloria.

   
  
LECTURA BREVE

Rm 3, 23-25a

 
Todos pecaron y se hallan privados de la gloria de Dios; son justificados gratuitamente, mediante la gracia de Cristo, en virtud de la redención realizada en él, a quien Dios ha propuesto como instrumento de propiciación.
  
  
RESPONSORIO BREVE
    
V. Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
R. Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
 
V. De alegría perpetua a tu derecha.
R. En tu presencia, Señor.
 
V. Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Me saciarás de gozo en tu presencia, Señor.
  
  
CANTICO EVANGELICO
    

Ant. Haz, Señor, obras grandes por nosotros, porque tú eres poderoso y tu nombre es santo.

  
Cántico de la Santísima Virgen María

Lc 1, 46-55

ALEGRIA DEL ALMA EN EL SEÑOR

Meditación

   
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.
 
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
 
Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
 
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia - como lo había prometido a nuestros padres - en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
 
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
   

Ant. Haz, Señor, obras grandes por nosotros, porque tú eres poderoso y tu nombre es santo.

   
   
PRECES
   
Alabemos a Cristo, pastor y obispo de nuestras vidas, que vela siempre con amor por su pueblo, y digámosle suplicantes:
   
Protege, Señor, a tu pueblo.
   
Pastor eterno, protege a nuestro obispo N. y a todos los pastores de la Iglesia.
   
Mira con bondad a los que sufren persecución y líbralos de todas sus angustias.
   
Compadécete de los pobres y necesitados y da pan a los hambrientos.
   
Ilumina a los que tienen la misión de gobernar a los pueblos y dales sabiduría y prudencia.
   
Se pueden añadir algunas intenciones libres (aquí se puede pedir por la comunidad CENACULUM, sus miembros y todas sus intenciones, procurando respetar el espíritu eclesial de las peticiones)
   
No olvides, Señor, a los difuntos redimidos por tu sangre y admítelos en el festín de las bodas eternas.
    
   
Unidos fraternalmente como hermanos de una misma familia, invoquemos al Padre común:
    
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
   
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.
   
  
ORACION
   

Dios todopoderoso y eterno, Señor del día y de la noche, humildemente te pedimos que la luz de Cristo, verdadero sol de justicia, ilumine siempre nuestras vidas para que así merezcamos gozar un día de aquella luz en la que tú habitas eternamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

  
  
CONCLUSION
   
V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal
    y nos lleve a la vida eterna.
R. Amén.
   
  
Notas de www.cenaculum.org:
  • Cuando la liturgia propone diferentes formularios la elección la realiza el administrador.
        
  • En este sitio no se celebran las memorias libres, a excepción de las de la Virgen María.
      
  • Este sitio sigue el calendario litúrgico propio de Argentina.
       
  • Todos los textos litúrgicos han sido tomados de la Liturgia de las Horas para los Fieles, versión litúrgica oficial, aprobado por las Conferencias Episcopales de Argentina, Colombia y México.